Las enormes pantallas táctiles que vemos en los prototipos que presentan las marcas en cada Salón del Automóvil ya están llegando a los modelos de calle. ¿Dónde está el limite en el tamaño para que sean útiles y no un problema a la hora de circular?
Complejos sistemas multimedia, control por voz, sincronización entre nuestro smartphone y un gran número de funciones del vehículo como nunca antes lo habíamos visto, conexión a Internet para tener información en tiempo real sobre el estado del tráfico, obras… Los vehículos están adoptando funciones más diversas, y en algunos casos inimaginables hace tan solo un par de años, y por esa razón los fabricantes están teniendo que instalar enormes pantallas táctiles en sus vehículos para poder hacer sencillo el control de tantos sistemas.
El mundo del motor camina de la mano con el mundo de la tecnología, lo que hace uno debe realizarlo el otro y valga un ejemplo: si damos un vistazo a los smartphones tenemos cada vez pantallas más grandes, y en los automóviles está sucediendo lo mismo. Hace tan solo tres o cuatro años las pantallas en los salpicaderos de los coches estaban destinadas a mostrar la información del navegador GPS del vehículo, además, era un “extra” muy costoso, que podía alcanzar los 3.000 euros en alguna marca Premium (las generalistas incluso ni lo ofrecían como opción).
No hay comentarios:
Publicar un comentario